Estos días me estoy leyendo un libro llamado "El Elemento", que trata sobre la capacidad de cada quién para descubrir cuál es su verdadera vocación y explotarla al máximo a lo largo de su vida.
Hasta hace bien poco he tenido grandes dilemas por culpa de este tema. Elegir carrera universitaria me ha costado bastante, y creo que hasta que no empiece el curso no sabré si he tomado la mejor decisión. En cualquier caso no quiero hablar de esta experiencia, sino reflexionar sobre lo que este libro plantea. ¿Será cierto que cada uno de nosotros tiene una verdadera vocación, una habilidad especial? De ser así, quizás lo más difícil sea descubrirla. Una vez que sabes que está ahí, ponerla en práctica te sale solo, sin esfuerzo. Lo necesitas como el aire para respirar.

Lo que quiero decir con todo esto es que nunca es tarde para hacer lo que realmente nos gusta. Hay personas que se dan cuenta a mi edad, justo antes de empezar la carrera, y otras que lo hacen en vísperas de su jubilación. Lo importante es hacerlo; descubrir que hay algo oculto dentro de tí que te permite dar rienda suelta a tu creatividad y alcanzar límites antes inimaginables; algo que forma parte de tu esencia, que te cambia por completo: tu elemento.
¿Y tú? ¿Has descubierto el tuyo?